El FMI alerta del impacto arancelario
Es cierto que nunca ha dejado de haber aranceles, pero desatar una guerra comercial como la que parece que se está gestando hacía mucho tiempo que no pasaba.
Es cierto que nunca ha dejado de haber aranceles, pero desatar una guerra comercial como la que parece que se está gestando hacía mucho tiempo que no pasaba.
La economía española se convierte en un oasis entre las grandes potencias mundiales, inmune a la desaceleración de la que advierte el Fondo Monetario Internacional a consecuencia de la guerra comercial impulsada por EEUU, uno de los mayores damnificados de su propia política proteccionista, según las últimas previsiones.
El Gobierno aprueba el primer tramo de la línea de avales para facilitar financiación a empresas afectadas por las nuevas medidas arancelarias: 1.000 millones para empresas que necesiten cubrir las necesidades de liquidez o reorientar el negocio por los nuevos gravámenes.
La tasa de inflación interanual de la zona euro se situó en marzo en el 2,2%, una décima por debajo del dato del 2,3% de febrero.
Las perspectivas de buen tiempo en abril dan impulso a los precios. Baleares lidera el incremento de las tarifas este año, con un alza del 29% respecto a 2024, seguida de Barcelona y Madrid, mientras que Valencia, Canarias o Sevilla se abaratan.
Las cifras muestran que algunas comunidades autónomas se verán más perjudicadas que otras por los gravámenes a las exportaciones a Estados Unidos, si bien los expertos señalan la conveniencia de valorar las ayudas por sectores.
La provincia triplica la contratación de este tipo de inmuebles en el primer trimestre, mientras la tasa de disponibilidad sigue siendo reducida.
Bruselas aborta las represalias sobre los gravámenes estadounidenses al acero y el aluminio, aprobados ayer por los Estados Miembros, tras la tregua declarada por Trump. El objetivo es dar más fuerza a las negociaciones.
Cargan contra la moratoria de las licencias y presentan un informe que contradice el argumento de que atenta contra la vivienda.
Bruselas responde con una primera oleada de tarifas que golpean desde productos de alimentación a ocio pasando por la moda o la construcción. Algunos tienen tasas del 10%. Los Estados Miembros votarán su aplicación el miércoles e irán entrando en vigor de forma progresiva.